Arena
Una sala que abres tú: los participantes piden subir al escenario, y el anfitrión — que eres tú — decide quién sube y quién baja.
Abrir la tuya
La Arena es el formato que nadie programa por ti. Al abrir una sala declaras su intención, cuántas plazas de escenario hay, cuánto dura y — lo más importante — quién puede verla.
Hay tres visibilidades: pública, social y privada. La elección es tuya en el momento de abrirla y define el alcance de la sala.
Qué puede y qué no puede el anfitrión
El anfitrión tiene exactamente tres acciones sobre la fila: llamar al escenario a alguien que está esperando, sacar a alguien del escenario y abrir el perfil de quien está en la fila. Esa es la lista entera.
Los controles de operación — cortar la escena, silenciar, parada de emergencia, moderación — no son del anfitrión. Pertenecen al panel de producción, y esa separación se impone en el código, no se confía a la memoria de quien construye la pantalla.
La fila
Quien está en la fila le aparece al anfitrión por un identificador estable y por la posición, sin nombre, edad, ciudad ni compatibilidad — esos datos simplemente no vienen en la lectura de la fila.
Después
Una Arena puede tener replay, y el acceso al replay está controlado: que la sala haya existido no significa que la grabación quede abierta.